miércoles, 28 de diciembre de 2011

LAS GRANDES VOCES CORDOBESAS

Roberto César Iannacone se llama este cordobés, nacido el 25 de Abril de 1932. El apellido no sonaba muy artístico, así que se puso Roberto Yanés. Su hijo es músico de jazz y utiliza el verdadero apellido. Su pasión por la música le llegó de un tío pianista, que había sido profesor y acompañante de Tito Schipa. Participó desde muy pequeño en programas de radio cordobeses. Donde más se destacó indudablemente fue en el Gorgeos (De niños y Para niños) que producía y conducía “Doña Tremebunda”, a quien Roberto reconoce como una maestra. Cantaba, zapateaba, actuaba y tocaba la guitarra y el piano, instrumentos en los que se perfeccionó a través de varios años de estudio en el Conservatorio Provincial de Música. Después de cumplir con el servicio militar en la Escuela de Artillería de Córdoba -donde conseguía días de franco a cambio de sus presentaciones en el Casino de Oficiales- se incorporó al conjunto Los Changos del Portezuelo, donde cantó hasta que en 1956 se radicó en Buenos Aires, con la colaboración de los hermanos Luis y Walter Ordoñez, quienes habían llegado antes. Actuó en diversos locales como pianista y cantante de boleros, de temas tropicales, de Jazz y de tango, como solista o integrando orquestas. En 1957 realizó una prueba para unirse a Los 5 Latinos. Ricardo Romero advirtió sus grandes condiciones y le aconsejó que siguiera como solista.Romero lo recomendó a Lucio Milena, que lo orientó definitivamente hacia el bolero y se transformó en su acompañante por muchos años. En 1958 firmó contrato con CBS, grabando "Donde Estará mi Vida" y "El Espejo". Siguieron los primeros LP, las presentaciones en radio y TV, las giras por América y los premios internacionales. En 1963 fue convocado por Astor Piazzolla para grabar un LP, aunque solamente se concretó la grabación de un EP muy poco difundido, con "Cafetin de Buenos Aires", "Margarita Gauthier", "Fuimos" y "Griseta". También cantó con el maestro Osvaldo Fresedo y últimamente grabó Córdoba de Antaño (de Ricardo Arrieta) con Los Cuatro de Córdoba. Después de muchos años de ser considerados como objeto de colección, estos temas han sido reeditados en CD. Roberto Yanés ha cantado cientos de temas, algunos de ellos de su propia autoría ("Querer Como Nadie", "Te Desafío"). Además de los incluidos en sus primeros LP (entre los que está mi favorito, su hermosa versión de “Enamorada”) tuvo muchos éxitos más: "Rondando tu Esquina", "Camino del Puente", “Juguete”, "Paloma", "El Aplauso", "De Rodillas", "El Viejo Juego de Ajedrez", "Para Empezar el Año”, “Princesita”, “Si me Comprendieras”, “Volver”, “Contigo en la Distancia”, “El Reloj”, “Encadenados”, "Te Llevaré a ese Lugar", “Inolvidable”, “Sinceridad”, “Usted” y “El último acto” de su compañero de ruta en la noche cordobesa: Chico Novarro. Hoy se dedica a la docencia. Es considerado uno de los mejores profesores de canto de nuestro país, y un referente para los intérpretes melódicos.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Yo soy del setenta

Hoy se ha puesto de moda hablar de los años setenta y de los denominados “setentistas”. Todo el mundo se expresa acerca de la primera mitad de la década de 1970; incluso, hasta hay una agrupación de jóvenes que recién habían nacido o estaban en proyecto en eso tiempos, que se llama "La Cámpora”. No tengo certeza si estos jóvenes saben exactamente quién fue Héctor J. Campora; seguramente lo conocen por las referencias de sus mayores o dirigentes políticos. Pero yo soy de esa época. Yo tenía 20 años en ese tiempo y, como toda la juventud contemporánea, estaba motivado fuertemente por el retorno a la democracia y la recuperación de los derechos individuales y sociales. Como la mayoría de los jóvenes, incluso muchos hijos de antiperonistas, creí con convicción que el retorno del anciano líder y la conducción del Estado, iba a devolvernos la bonanza, que también algunos mayores y dirigentes políticos de la época, nos habían transmitido. Películas como La Hora de los Hornos u Operación Masacre fueron decisivas. Todo lo que hizo el peronismo del 46 al 55 era bueno y lo que vino después, un desastre. El que era peronista era bueno y el que no, malo. Maniqueísmo que, con matices, se repite hoy. Pero, ¿quién era Cámpora? ¿Era un revolucionario? ¿Un guerrillero, que arriesgó su vida en pos de la igualdad de clases? ¿Un dirigente combativo que luchó contra el dictador Juan Carlos Onganía? NO. ¿Estuvo preso en la década del setenta por enfrentarse férreamente a la dictadura militar como Tosco, Ongaro o Elpidio Torres? NO. Entonces, ¿que hizo? Fue presidente de la Cámara de Diputados en los primeros gobiernos de Perón, un odontólogo de profesión nacido en San Andrés de Giles que era fiel al presidente y a Eva Peron, a niveles de obsecuencia (según cuentan contemporáneos como Antonio Cafiero). ¿Cómo llega a ser presidente de la Nación? El General Perón -que manejaba hábilmente el movimiento desde España-, les decía que sí a los Montoneros y a los más reaccionarios conservadores que quedaban de la primera etapa justicialista. Tenía como delegado personal, que cumplía sus instrucciones en el país a Jorge Daniel Paladino. Cuando este comenzó a negociar con los militares, más allá de sus mandatos, lo reemplazó por Cámpora. Es decir, un odontólogo obsecuente, no muy combativo, que cumpliría estrictamente lo que el jefe le ordenara. Alejandro Agustín Lanusse, por entonces jefe de facto del Estado, tuvo que llamar a elecciones contra su voluntad, por las presiones sociales de las cuales Perón no era ajeno. Enemigo acérrimo del ex presidente, (estuvo preso en su gobierno), se las ingenió para incorporar una cláusula que le prohibía al General ser candidato. Creyó que de esta manera lo debilitaba. Todo lo contrario. Perón se fortaleció y lo puso a Cámpora -es decir él mismo- de candidato. A tal punto era así, que la consigna era: “Cámpora al gobierno, Perón al poder”. Quien sería el primer mandatario de hecho, sería el líder del movimiento. Eso era lo que él creía. Una vez que se ganaron las elecciones, Cámpora -un pusilánime al fin y al cabo-, cambió de amo. Comenzaron a manejarlo los sectores juveniles y más revolucionarios del peronismo. Lo que él no esperaba era que su jefe no consintiera esta actitud, y entonces, luego de la masacre de Ezeiza, el odontólogo fue "extraído" del gobierno. Es decir, un presidente peronista que solo duró un mes y pico en el poder.

viernes, 2 de diciembre de 2011

De Rodrigo a De Mendiguren

Comenzaba la década del 70 del siglo pasado y la economía empezaba a dar muestras de convulsiones. El Cordobazo y las explosiones sociales en todas las provincias argentinas (Rosariazo, Mendozazo, Corrientazo, etcétera), conflictos obreros, secuestros, asaltos a bancos, una guerrilla muy activa y una represión indefinida.El general Alejandro Agustín Lanusse, con ambiciones de poder trataba de aplicar una política populista y ganarle la pulseada a Perón (su eterno enemigo). Para eso negociaba con la CGT, que después del asesinato de toda una generación en la década anterior (Vandor, Alonso, Coria…), contaba con un hombre fuerte en la sombras (Lorenzo Miguel) y otro al frente de la central (José Ignacio Rucci), con el partido Justicialista, por entonces liderado por un moderado como Jorge Daniel Paladino y la CGE (una central empresaria nacional de pequeños y medianos patrones) liderada por José Ber Gelbard (de origen judío-polaco). La CGE se enfrentaba a la UIA y a Sociedad Rural que representaba a los empresarios más poderosos, algunos de origen extranjero. Gelbard y Rucci dialogaban y acordaban permanentemente, finalmente Lanusse perdió y esto continuó durante el gobierno de Perón con los dirigentes que le sucedieron al metalúrgico (también asesinado). Esto se llamó Pacto Social y suponía que por el diálogo producido en una mesa entre patrones, obreros y gobierno, los precios se mantendrían al alcance de todos los sectores sociales. Para ser sintéticos, este pacto que duró un año nunca se cumplió y culminó en el llamado Rodrigazo. Mientras tanto los dirigentes sindicales se jactaban de conseguir convenios colectivos con excelentes incrementos salariales (igual que ahora), pero como decía Juan Domingo Perón, los precios subían por el ascensor y los sueldos por la escalera. Celestino Rodrigo era un oscuro economista llevado al Palacio de Hacienda por el tristemente célebre José López Rega, hombre fuerte del gobierno después de la muerte del tres veces presidente de los argentinos. La consecuencia de su breve paso por el cargo significó una devaluación e inflación, nunca vista en nuestro país y dañó principalmente a los sectores de ingresos fijos y desocupados. Un paro general de la CGT se llevó no solo a Rodrigo sino a su mentor López Rega. De Mendiguren casualmente también llamado José es recordado porque al frente de la UIA, (la CGE ya no existe ya que tampoco existen los tan poderosos industriales y productores que había en la década del setenta) y al igual que Gelbard negociaba y presionaba con los gobiernos de turno hasta que logró llegar al poder como Ministro de Industria de Eduardo Duhalde y que se produjera una fuerte devaluación que también castigó duramente a los sectores más vulnerables de la sociedad.Ahora reapareció al frente de la central empresaria y resucitó la cuestionable propuesta de un pacto social. Como consecuencia, los precios están subiendo y no se encuentran productos de primera marca o se limita su compra en las góndolas (azúcar por ejemplo).Esperemos que el final no sea como los de 1975 y 2002.

miércoles, 19 de octubre de 2011

¿Vos te analizás?

Sabido es que en nuestro país es donde más se pone en práctica el psicoanálisis, corriente psicológica fundada por Sigmund Freud, entre fines del siglo XIX y comienzos del XX. Freud era un médico Vienés que se interesó por los desórdenes mentales, utilizando inicialmente la hipnosis como método de terapia. Pero con el correr de los años, comenzó a confiar en otros métodos, como el relato, donde el paciente cooperaba activamente y con conocimiento de lo que estaba haciendo. En estado de hipnosis podía ignorar por completo lo que había ocurrido durante el tratamiento, y en consecuencia no se hallaba en posesión de su entera personalidad. Le pareció a Freud mucho menos viable éste método que aquel por el cual el paciente, con la guía del médico, pero sobre la base de sus propias contribuciones, era conducido a la visión de la verdadera fuente de su dificultad. De este modo el relato pasó a llamarse "Asociación libre", en que el paciente hacía una catarsis y contaba libremente o con la guía del terapeuta lo que quisiera expresar. Y de esa verborragia, el último, podía ir interpretando lo que se hallaba en el interior del sujeto. Posteriormente, descubrió que "el sueño" es en esencia, la satisfacción enmascarada de los deseos reprimidos durante la vigilia. Los sueños tienen mucho más sentido y son mucho más elaborados de lo que parecen. Todo sueño tiene un contenido manifiesto y uno latente. El manifiesto es la historia que cuenta el sujeto al relatarlo en su significado literal, pero el latente oculta su verdadera significación. El contenido manifiesto puede ser tomado de los acontecimientos de la vida de vigilia, por lo común de las últimas experiencias. El contenido manifiesto es sólo el material que emplean las fuerzas psíquicas reprimidas. Los deseos que han sido desalojados al inconsciente durante el día tienen una oportunidad de expresarse por la noche, cuando el sueño relaja la vigilancia del "censor" -metáfora que ideó Freud para explicar las inhibiciones que el Yo impone a lo inconsciente-. Pero aún cuando el Yo duerma y la censura se relaje, los deseos reprimidos no se atreven a manifestarse abiertamente. Por tanto, los deseos prohibidos se disfrazan, y así subrepticiamente, se introducen en la conciencia. Los disfraces son variados e ingeniosos. Uno de ellos es el simbolismo. Las personas, objetos y sucesos que figuran en el contenido manifiesto del sueño representan, en rigor, otra cosa. Algunos símbolos provienen de experiencias personales particulares del soñador y otros son comunes a toda la humanidad y siempre tienen el mismo significado. No siempre el relato de un sueño, por más lógico y ordenado que parezca, refleja lo que el paciente afloró oníricamente del inconsciente. La diferencia entre lo consciente, que es lo que permanentemente tenemos en el recuerdo y lo inconsciente, aquello que está guardado bajo siete llaves por lo que Freud llamó "censura" es lo que el psicoanalista tiene que escudriñar. Es tarea del terapeuta, mediante una técnica adecuada, hacer aparecer en la conciencia e interpretar junto al paciente, todo lo que tiene dentro de él (a lo mejor desde la infancia) y que están alterándolo, porque sólo no lo puede descubrir.

miércoles, 12 de octubre de 2011

EL CUARTETO CORDOBÉS

El comienzo de este género, hoy tan popular y tan representativo de nuestra provincia de Córdoba, comenzó curiosamente (o no) el mismo día en que se produce la revolución del GOU (Grupo de oficiales unidos) que da origen al cabo de dos años al Peronismo. Por supuesto que este movimiento originalmente solo militar termina con una década de fraude y corrupción, denominada “Década Infame”, y donde las riquezas del país se distribuía entre grandes potencias y gobernantes venales.
Esto hizo que se generara una clase social muy rica a costa de millones de argentinos muy pobres y cruelmente explotados. No existían conquistas sociales ni derecho al voto. El “vos ya votaste” se hizo muy popular y los caudillos políticos, tenían la protección de matones, que refleja muy bien la obra de Samuel Eichelbaum,“UN GUAPO DEL 900”, la película “ASESINATO EN EL SENADO DE LA NACIÓN”o el tango “DIOS TE SALVE MIJO”.
El Cuarteto Leo, según nos contara su compañero y autor, Eduardo Cavigliaso, fue fundado por Augusto Marzano (foto), contrabajista y empleado ferroviario. Para conservar su empleo y siendo viudo con una hija adolescente, Leonor, de 16 años, que debía cuidar, abandonó la orquesta en que trabajaba, que iniciaba una larga gira. Como quería seguir haciendo música sin desatender sus obligaciones, practicaba con su hija, pianista, y fueron obteniendo un ritmo particular, que fue la base de la música de los cuartetos cordobeses. Sumó a un violinista y a Miguelito Gelfo, joven acordeonista que trabajaba en una concesionaria de autos, donde atendía el vehículo de Marzano. Debutaron el 4 de junio de 1943 en Las Pichanas. El piano de Leonor Marzano se hallaba expuesto en el Cabildo Histórico de la Ciudad de Córdoba. El Cuarteto Leo comenzó con el repertorio común a las orquestas características: pasodobles, rancheras, tarantellas, fox-trots, tangos. Se presentaban generalmente en pequeños pueblos de las afueras de Córdoba. Sus primeros cantores fueron Fernando Achaval y Roberto Mercado. Por enfermedad de este último comenzó a cantar José Sosa Mendieta, animador y cómico del grupo. Sosa Mendieta tenía mucho carisma y se convirtió en el más exitoso cantante del Cuarteto, iniciando un estilo que siguieron después Carlitos Rolan (su sucesor en el Cuarteto), La Mona Gimenez, Rodrigo y otros. El Cuarteto Leo se transformó prácticamente en una agrupación familiar, ya que Leonor Marzano y Miguel Gelfo contrajeron matrimonio y tuvieron dos hijos: Marta, esposa de Carlitos Rolan, y Eduardo, que se sumó al cuarteto como reemplazante ocasional de su padre en el acordeón. En 1961, después de un baile en Las Pichanas, el mismo pueblo donde debutaron, murió de un infarto Augusto Marzano, pasando la dirección del Cuarteto a Miguel Gelfo, y luego a Eduardo Gelfo, actual director de la agrupación, que sigue actuando y grabando discos. El hijo de Marta Gelfo y Carlitos Rolan es el vocalista.
Hoy los cuartetos, poco tienen de tales (piano, contrabajo, acordeón y violín) y se han convertido en grandes bandas.

sábado, 10 de septiembre de 2011

¿Programas de chimentos o de violencia?

Recuerdo cuando comenzaron los programas de chimentos, allá por la década del setenta con “Radiolandia en Televisión”, conducido por Lucho Avilés, Susana Fontana, Jorge Jacobson y rotativamente Juan Alberto Mateyko, Sergio Velasco Ferrero y Juan Alberto Badía. En realidad era un programa de espectáculos, donde se entrevistaban artistas, se hablaba de sus trabajos y ocasionalmente, al igual que la revista homónima, se comentaba con quién estaba de novio o con quién se casaba o que había tenido un hijo algún famoso de la televisión, el teatro, el cine o la radio.En realidad era una manera de llevar a la pantalla chica, las revistas que causaban furor en décadas anteriores: Radiolandia, Antena, TV guía, Canal TV, etcétera y que como fanático farandulero y adolescente desocupado las compraba a todas. Así sabía que Julia Sandoval estaba casada con Coco Gotuzzo y veraneaban en Mar del Plata o que Beatriz Taibo y su marido de apellido Olivero tenían un nuevo hijo, que sería medio hermano de Raúl, que llevando artísticamente el apellido de la madre, era en realidad hijo de un primer matrimonio de la actriz. La separación de Rodolfo Bebán y Claudia Lapacó nos entristeció a todos y el casamiento de Palito Ortega con Evangelina Salazar nos alegró. De hecho el término “cholulo”, surge de una historieta que se publicaba en uno de estos semanarios y se trataba de una chica llamada “Cholula, loca por los astros”. Pero de aquel inocente programa, que por más que el “maldito “ conductor trataba de darle un toque venenoso, a los actuales llamados “programas de chimentos” hay un abismo.En primer lugar han proliferado de tal manera, que no hay forma de escapar de ellos, todos los canales tienen uno o tienen varios que repiten, a manera de humor o no, lo que se produce en los otros. En segundo lugar, las maldades de Lucho Avilés de aquellos tiempos han pasado a ser juego de niños, comparadas con las que hacen los actuales conductores. Desde incitar a la beligerancia a invitados especialmente porque se sabe tienen alguna cuenta pendiente, hasta sorprenderlos con la llamada casual del otro con el que están peleados a muerte y con juicio de por medio o cámaras ocultas o fotos sorpresas privadas, hasta llegar a golpes de puño en cámara, no hay límites en los actuales.Tercero: hoy los “famosos” que se pelean en televisión, son absolutamente desconocidos. Algunas son modelos, otros son los llamados “mediáticos” y otros son inventos que seguramente los productores tratan de imponer, para luego incorporar a alguna obra de teatro de verano o a algún programa pasatista de televisión. Estas “figuras” son absolutamente descartables. Son contadas las que, por talento propio, no son difíciles de recordar años siguientes, hasta que finalmente desaparecen definitivamente. Y por último, los conductores (todos hijos artísticos de Avilés) no se privan de utilizar los términos más soeces y chabacanos para descalificar a quien no acepta una entrevista o se atreve a criticarlos.

miércoles, 9 de febrero de 2011

SI TE PORTAS BIEN, TE...

Múltiples son las ofertas que los adultos proponen a los niños en la búsqueda incansable de obtener de éstos, las pretensiones de aquellos.Desde: "Si tomás la sopa, te doy un chocolatín después de comer", hasta "si pasás de grado, te llevo a Bariloche", se recorren todas las estaciones de este ferrocarril que conduce a un solo destino. LA ESTAFA.O en el mejor de los casos puede tener un desvío que nos lleva a otro más pintoresco, EL CHANTAJE. Porque con tal de lograr que los menores lleven a cabo aquellos que se les antoja a algunos padres, tíos, abuelos y D/D, no vacilan en efectuar las promesas más atractivas, a veces (las más) sin tomar en cuenta si van a poder cumplir o no. Total qué importa "si el chiquito no se da cuenta". Este menosprecio y subestimación a los infantes, lamentablemente, es más frecuente de lo que nos imaginamos.Se le propone al niño algún objeto o actividad, que seguramente lo va a tentar para obtener a cambio una conducta que, a veces, es discutible.Luego de haber aportado el pequeño su parte del trato, el adulto en algunos casos especulativamente y en otros por ignorancia, no cumple con la suya.Esto defrauda al niño, lo entristece, hace pedazos sus expectativas y finalmente hace que pierda confianza en sus mayores, que no les crea, y que no crea más en nadie ni en nada. Y por otra parte, que tome como modelo esta conducta y que también en adelante empiece él a mentir (total si los grandes lo hacen). Pero aunque se cumpla con la promesa, en lugar de que el chico aprenda que es conveniente que haga o que deje de hacer tal o cual cosa porque es necesario para determinado fin, y de esta manera vaya madurando y creciendo en su relación con la sociedad en la que le va a tocar vivir algunos años, se habitúa al chantaje, a abrigarse porque le van a regalar un paquete de caramelos, a estudiar en la escuela porque a cambio le van a ofrecer un viaje, etcétera.Es decir, no porque si no se pone un saquito se va a quebrantar su salud y si no estudia no va a saber muchas cosas que son imprescindibles para moverse en el mundo y progresar ocupacionalmente, y así infinidad de ejemplos.Algunos de ellos totalmente innecesarios e inútiles, porque muchas de aquellas obligaciones que los mayores imponían a los niños a través de los tiempos fueron descalificadas posteriormente. De modo que no sólo se les mintió desconociendo sus sentimientos, o se distorsionó el importante proceso de aprendizaje convirtiéndolo en un soborno, sino que en algunos casos se lo hizo para obtener del niño una respuesta que no aporta nada ni al infante ni al grupo familiar, ni al medio que rodea a ambos.